La cotización del lingote sube y llega a valores récord, en tanto que en las últimas semanas hubo una baja de los títulos de las compañías dedicadas a la producción del metal dorado.
Dejó de ser directamente proporcional la relación “sube la cotización del oro suben las acciones de las mineras”. Tanto es así, que el comportamiento de la onza fue ascendente en los últimos meses mientras que con las empresas ocurrió lo contrario, los precios de los futuros de oro subieron en la Bolsa de Nueva York a 1.048,60 dólares la onza, desde 953,50. Esto significa un aumento del orden del 10 por ciento. Pero el índice S&P Gold, que copia los títulos de las compañías mineras productoras del metal.
El motivo de los comportamientos divorciados (onza de oro en alza, acciones de mineras en baja) no pareciera demasiado oculto. Especialistas internacionales coincidieron en señalar que el mercado de capitales se ha fortalecido últimamente y que hay alternativas de inversión respaldadas por el oro, que no son necesariamente las compañías mineras productoras del metal precioso.
Los ETF (Exchange Traded Funds) son fondos de inversión que cotizan en bolsa, igual que una acción, se pueden comprar y vender en una misma jornada varias veces y replican el valor de determinados activos. Por ejemplo, los metales. Atraen a inversores que podrían comprar acciones de compañías dedicadas a la producción de oro. Los ETF presentan, como ventaja, menos riesgos que las empresas mineras. A saber: problemas de administración interna, cambios jurídicos en los países donde se ubican las minas, costos de producción siempre en alza, entre otros.
Además, todavía subsiste la sensación en el mercado de que el oro podría retraerse en el futuro y estabilizarse por debajo de los 1.000 dólares. Esto contiene las inversiones en el sector, perjudicando aún más el crecimiento de la cotización de las compañías mineras.
Varias circunstancias impulsarían el metal amarillo a récords históricos, pero el temor a la falta de estabilidad y solvencia de otros activos es la que tendría más fuerza. Para el banco estadounidense detrás de ese eventual comportamiento fuertemente alcista estaría la crisis económica mundial de dimensiones y calendarios desconocidos, así como el impacto del conjunto de medidas puestas en marcha por los Gobiernos de ambos lados del Atlántico para atajar el crac financiero.
